Yo Soy “Juan Cogedor Sin Ley”

A estas alturas ya muchos saben que vivo en los Estados Unidos, pero no saben el motivo, la verdad es que vivo en el exilio, no por crimen, no por deudas, no por cosas fuera de la ley…. O tal vez sí.

Fui el mayor de dos hermanos, el más precoz, el más despierto, el más extrovertido y el más culero por así decirlo, ah también el más sexoso.

Mi despertar al sexo comenzó por ahí de los 13 años, con mi maestra de matemáticas en secundaria, aquella viuda buenona del pueblo. Al morir don Chachá su marido, dio rienda suelta a su pasión, cuarentona reprimida sexualmente y yo un chamaco chaquetero conociendo las mieles de una mujer en plenitud. Confieso que esa relación no duró mucho porque descubrí que no era el único adolescente que se la follaba y me rompió el corazón, al poco tiempo salió embarazada de un chavo banda, el costeño le apodaban, 23 centímetros se tragaba la condenada…. Según la pandilla por eso me cambió.

La segunda mujer en mi vida fue la vieja del tendero, siempre me atraían las mujeres ajenas, maduras, de treinta para arriba, Se hablaba que Asunción, don Chon el tendero era un hijo de la chingada, que según había matado hacia años a un pretendiente de Maria su esposa, poco me importaba ya que mi calentura era más grande que el miedo y su vieja más fácil que la tabla del dos… y dos eran los palos que diario le echaba a su señora detrás del mostrador. A los pocos meses don Chon nos cachó en plena movida, sacó tremendo revolver de entre sus ropas y se abalanzó sobre mí, a punto de disparar le dió un infarto, yo solo me oriné pero sobreviví, él del hospital ya no salió.

Dejé un tiempo a las mujeres, el trauma me hizo alejarme de María la viuda del tendero, pasaron los meses y de repente convencía a alguna compañera de ir al rio pero no era lo mismo, solo cerraban los ojos y se dejaban hacer, yo quería una madura que me enseñara. Un día mi madre me obligó a ir a misa, ahí conocí a doña Sofía, vieja persignada de 42 años con un marido parapléjico, la mujer perfecta. Con el pretexto de prepararme para mi primera comunión empecé a frecuentarla, ella me enseñaba las oraciones yo le acomodaba su ferretería, a los pocos días también le acomodé otra cosa entre las piernas y ya no me dejó, la primera comunión se fue posponiendo meses, dos abortos y varios sustos sufrió doña Sofía, al año exactamente me aburrí y la cambié por otra, la comunión nunca la hice.

La amistad de mis padres con el Presidente del pueblo me hizo trabajar en su casa, era un milusos, la hacía de jardinero, mandadero, barrendero, chafirete, etc. Su esposa una vieja mamona como de 50 años, güera buenota, alta y de clase según ella. Todos los días nadaba la señora en la alberca a las 2 de la tarde, todos los días le llevaba la toalla para secarse. Un domingo de verano su esposo viajó a la capital y la servidumbre descansó, a mi me citó con el pretexto de arreglarle unas plantas, le arreglé otra cosa y algo más. Mantuvimos una relación por espacio de 5 meses hasta que se embarazó y me alejé, según ella el hijo era del Presidente, aunque yo le heredé la barba partida, eso sí, de manera inconsciente.

Muchas señoras del pueblo desfilaron en mi vida, de muchas broncas me salvé, hasta la amante del cura pasó por mis armas, doña Lucrecia se llamaba. Solterona pero con más experiencia que puta de cantina. A diario al salir de la escuela me metía a su casa, a ella le metía otra cosa y también era feliz… Felicidad efímera a fin de cuentas. Esa relación duró poco tiempo porque el padre se dio cuenta y me excomulgó, me robé las limosnas y los milagros del santito pretextó, al segundo día aparecieron como por arte de magia, nadie le creyó.

Viejas más, viejas menos y la leyenda de Juan cogedor sin ley siguió creciendo, se murmuraba que mi hermano los mismos pasos seguía, claro que el alumno nunca superaría al maestro. Tino mi carnal era un poco más alto que yo, pero moreno como tizón y en la cama no creo que se moviera como este pinche cogelón. Tino empezó a andar con la hija del boticario, Samantha hermosa como una flor, nombre de teibolera, 16 años y blanca como el algodón. La verdad es que a mi nunca me gustaron tan niñas e inexpertas. Un día de mayo Samantha llegó a la casa a buscar a Tino, al no encontrarlo me pidió la acompañara a sus terrenos por elotes, su mamá cocinaría un rico chileatole juraba la pinche chamaca. Pasamos las horas platicando y cortando elotes, entre risa y risa, elote y elote nos enamoramos, corríamos por los surcos, y entre tanto juego ahí mismo cocinamos, le di el chile y luego el atole. Que rico cogía Samantha verdad de Dios. No nos dimos cuenta del tiempo y seguimos dándole rienda suelta a la pasión, cuando entre la milpa con escopeta en mano Tino se asomó. No pude ni explicar, no me dejó ni murmurar y muchos menos defenderme, soltó el primer escopetazo y parte del plomo en mi rodilla se alojó, Samantha gritaba e imploraba que no me matara, que éramos hermanos, por suerte estaba una piedra a mi lado y la cabeza le estrellé. Ella misma me sacó del pueblo en su camioneta y me prestó dinero, así vine a dar a los Estados Unidos.

La historia de Juan cogedor sin ley continúa hasta la fecha, creo que el odio de mi hermano también, aún después de más de 20 años mi gusto por las de 16 como Samantha sigue intacto, de las maduras ni me acuerdo… ah y de mi rodilla, solo cuando hace frio me recuerda que a la vieja del hermano se respeta.

Anuncios

Acerca de soyelpepe

http://yanoveogentemuerta.blogspot.com/

4 Respuestas a “Yo Soy “Juan Cogedor Sin Ley”

  1. despues de leerlo me senti como en un dejavu :S

  2. jajajajaja este post está buenisimo :D

  3. Meh, yo digo que este post es pura pinche ficción… De todas formas, no creo que, para como están las cosas, mi buen Juan se haya librado de la clamidia, el herpes, la gonorrea o el papiloma y sí de un escopetazo en los huevos.

  4. Está muy bien escrito, es muy buena historia. Yo también, al igual que el protagonista, me quedó el gusto por las Samanthas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: