Tú en mí

Esa Mirada

Me resulta increíble cómo tus palabras me hicieron reír a carcajadas por horas, darme cuenta de tu chispa, de tu ingenio y a la vez, de tu candidez. También con tus palabras me pusiste a pensar, hasta llegar a sorprenderme con tus ideologías, con tu manera de ver la vida. Me resulta increíble cómo es que lograron todo eso tus palabras, y sin embargo fue tu mirada la que me hizo temblar, estremecerme dulcemente sin saber qué hacer, qué decir. Duró lo que duró y en cuanto terminó, comencé a extrañarla, soy tan feliz al llevar esa mirada en mis más sólidos recuerdos y poderla vivir de nuevo cada que cierro los ojos. Desde ese momento me dediqué a fabricar fantasías en mi cabeza y cada que volvías a mirarme, me sentía más nervioso, más frágil y en vano trataba de tomar control de mi cuerpo que se movía intranquilo, torpe. Haber escuchado tantas canciones acerca de lo mismo y que un día comprendas a qué se referían todos aquellos autores al hablar de “el poder de una mirada” es algo por lo que hoy puedo decir que he vivido.

Ese Beso

Aunque la música está tan fuerte y la luz tan tenue, puedo escuchar tu respiración y a mi corazón latir, y puedo ver cada detalle de tu cara, tu cabello, tus formas. Un sinfín de miradas nos confirman lo que está a punto de suceder. El irnos acercando tan despacio es delicioso. El tragar saliva y mojar mis labios nos provoca aún más ansiedad. Tus manos en mi cuello y las mías en tu cintura se aseguran de que ese momento no se nos escape. Ya vas cerrando tus ojos y mi corazón ahora se escucha más alto que la música. Siento tu respirar ya sobre mi piel. Y luego el contacto. El suave contacto de tus labios con los míos. Se siente tan bien. Es como si se detuviera el tiempo sólo para los dos, para nosotros dos. Tus labios no sólo tocan los míos, los acarician, los miman sutilmente. Subo mi mano hasta tu espalda y con ella te presiono hacia mí. Deseábamos tanto este beso que lo hacemos eterno, lo hacemos muchos, muchos besos, uno tras otro. Termino atrapándote para morderte quedito, muy quedito.

Esa Noche

Vas a decepcionarme. Vas a hacerme sentir que todas esas hermosas sensaciones se las puedes regalar a cualquiera que esté contigo. Vas a hacerme sentir muy celoso, celoso ¿de qué?, aún no te he pedido que seas mi novia y la verdad es que no he tenido oportunidad de hacerlo. Vas a fingir estar inconsciente. Vas a apelar a mi “condición de hombre” para que me aproveche de ti. Vas a tener que jugar otro juego. Vas a tener que ser directa y con eso terminar de matar la ilusión en mí de vivir un romance de ensueño. Vamos a hacernos el amor sin querernos. Vamos a volver insípido un acto hermoso. Va a haber siempre entre nosotros un sinsabor extraño por siempre a causa de eso. Vamos a seguir así 10 años. Vas a aferrarte a mí y yo a ti durante todo ese tiempo. Vamos a tener miedo a perdernos, miedo a no encontrar a alguien con quien sentirnos plenamente felices. Vamos a tardar todo ese tiempo en superarlo, sólo porque tanto para ti, como para mí, esto es lo más cerca que hemos estado de amar y ser amados.

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Acerca de Wayito

I'm a very special nobody.

4 Respuestas a “Tú en mí

  1. Quien lo viera Wayito, tan enamorable

  2. Una forma muy extraña más no inadecuada de trabajar los tiempos verbales agradable el post, solo una pregunta ¿Esto sigue siendo parte de los “Estímulos”?

  3. Wayito, perro del mal. Mis felicitaciones porque esto está muy bien escrito.

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