Rutina

Esto nos lo comparte @StrayChild01

Cornelio calló su despertador, se sentía adormilado pero tenía que levantarse. Siguió su rutina matutina de siempre: Bañarse, secarse y recostarse por 15 minutos para quitarse el frío.

Se vistió y salió a comprar un sándwich al Oxxo. Mientras comía, pensaba en la fragilidad de los ecosistemas y la seguridad que le brindaba su rutina.

Se miró al espejo listo para salir, mientras acomodaba su corbata. Sabía que este día aguardaba una sorpresa.

En el taxi, escuchaba música en su reproductor de MP3. Mientras seguía con voz baja las estrofas de una canción de Nine Inch Nails, repasaba su plan una vez más:

Debo cuidarme de no mover mucho el arma que llevo en el saco o será evidente. Actuaré normal, para que nadie note lo nervioso que estoy. Saludaré a la sabrosa Cecilia, la cual siempre me ha ignorado. De ahí, esperaré hasta la hora de comida; cuando la oficina esté semi-vacía, iré a la oficina de mi jefe, cerraré la puerta y sacaré el arma.

Llegó el momento de bajarse.

Al llegar a la puerta, el guardia le preguntó que como estaba. Cornelio, nervioso apuró a responder que se encontraba magnífico.

—Estos tipos grises, tan idiotas. Pensó el guardia.

Caminó hacia su cubículo.

De camino, saludó a una guapa chica de piel blanca y cabello negro. Sí, era Cecilia.

Revisó sus correos, todo era normal. El tiempo parecía pasar más lento que toda la evolución humana, no podía evitar sentirse desesperado para que llegara la hora. Hizo un par de llamadas y perdió el tiempo leyendo tonterías en Internet. El gran momento había llegado.

Entró a la oficina de su jefe, esperó a que terminara una llamada y le dijo que tenía algo urgente de que hablarle, después cerró la puerta con llave.

Sacó su arma.

Su jefe pensó que se trataba de una broma, pero al escuchar como lo insultaba, sabía que no lo era. Cornelio amenazó con dispararle primero en las piernas, después en la cabeza.

Cornelio se sentía eufórico, la adrenalina le hacía temblar. Le reclamó a su jefe cuanto pudo por lo mal que lo había tratado y le exigió disculpas. Después apuntó su arma, le dijo a su jefe que ojalá se hubiese confesado el día anterior y jaló el gatillo.

Silencio.

Cornelio había olvidado un sólo detalle: el seguro del arma.

Cuando los policías llegaron para hacerse cargo, pensó que nunca podría ganarle a su peor enemigo: Su propia estupidez.

Anuncios

Acerca de [KwZ]

a/s/l? 20+/M/Mx

5 Respuestas a “Rutina

  1. Gracias StrayChild, esta divertido. Buen aporte!

    Solo… faltaron fotos de cecilia

  2. me acorde de la serie Mike Hammer.

  3. Pues me da mucho gusto ver aportaciones como estas que sacan este blog de la rutina y esta en particular, que incluye una sabia enseñanza.

  4. Aleister

    Buena moraleja, no uses armas cortas, mejor planta una bomba

  5. ¿Cuánto te tardas en quitarle el súper-híper-mega-seguro a un arma, por más sofisticada que sea?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: