Pues no puedo resistir la tentacion de echarle leña al fuego…

… así que ahí les va mi versión: algún payaso hizo un post firmado con mi nombre. No sé bien si me “jaquearon” o qué. Según me comenta @KWZ (principal sospechoso) esto lo supo por @Prozak a los pocos minutos de publicado el post.

No los quiero ver peléandose ni en la incertidumbre, chavos. Este blog fue algo que a mi me divirtió muchísimo pero está muy claro que ya terminó. Lamentamos mucho haber obligado a cierta persona (a cuya sombra siempre estarán nuestros proyectos colectivos, parece ser) a punta de pistola a colaborar aquí para colgarnos de su fama, fortuna y red de excelentísimos contactos, recursos con los cuales nos forramos de billetes verdes y bling.

II 

Como sea, no me esperaba esta respuesta de parte de los que alguna vez escribieron aquí. Yo he tenido desde hace tiempo la inquietud de escribir en un colectivo y el sacro santo Pipotweets *se persigna* y este humilde rincón fueron lo más cerca que he estado. Por ejemplo me gustaría colaborar con @ElNocivo en su cuchitril de videojuegos pero como es obvio, no sé mucho del tema.

III 

Es por eso que me he sentido motivado a escribir esto a manera de invitación: si alguien está interesado en seguir escribiendo/publicando algún tipo de contenido con este quizá no selecto pero si amigable grupo, háblense y echamos a andar algo. No les prometo riquezas o followers ni comentarios pero si vamos con ánimo de cotorrear,  les aseguro que esta ocasión sí que vamos a alcanzar un nivel mucho más diferente.

IV 

*Regresen al principio y léanlo a ritmo de rap*

 

 

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Yo sé que sabes que no estoy diciendo la verdad

I know You know that
I’m not telling the truth
I know you know they
Just don’t have any proof
Embrace the deception, learn how to bend
Your worst inhibitions,
They will Psych you out in the end

Pues nunca he brillado por mi capacidad para enfrentar y lidiar con las personas, mucho menos para convencerlas de algo y no digamos ya para manipular a los demás. Sin embargo en más de una ocasión he quedado muy sorprendido al ver los resultados que se pueden obtener simplemente con decir las palabras correctas o mostrar alguna actitud en particular en el momento adecuado.

Al vivir en sociedad hay veces que la mejor opción es mostrarse cortés e interesado en los demás, a pesar de que no nos caigan muy bien o estemos pasando tiempo con ellos (en algún transporte, en el trabajo, en una fiesta) por puro “no hay de otra”. Yo no sabría decir qué tanto ese proceder es mentir y qué tanto sea el comportamiento podrido al que la sociedad nos ha ido arrastrando y que requiere para seguir funcionando y sorbiendo nuestras almas.

Cuando hay alguien con quien no nos llevmos bien o que ya sabemos que anda buscando cualquier oportunidad para humillarnos, hacernos enojar o lo que sea, es común que nos aconsejen intentar un acercamiento más amable a la persona en cuestión y quien sabe, igual y hasta acabamos siendo amigos. Yo sé que suena increíble o, cuando menos, bastante improbable. Pero a mi me sucedió una vez: de un pleito nació una amistad.

No voy a entrar en detalles porque se haría eterno, pero les diré que la lección que aprendí es que si conviene tratar de entender al prójimo y suavizar las cosas. Para cuestiones mas peliagudas pues también hará falta ocultar nuestras verdaderas intenciones y mantener el autocontrol bajo cualquier circunstancia. Si estaban poniendo atención, ya se dieron cuenta que es de los consejos más básicos que dan muchos libros y materiales que existen para ayudar a mejorar tu trato con las chicas. Y es que en realidad nadie quiere lidiar con dramas, escándalos y estafas. Como bien dice el dicho, se atrapan más moscas con miel que con vinagre. Y esto aplica para todos los ámbitos.

Ahora bien, aunque yo ya soy un perro muy viejo como para andar aprendiendo nuevos trucos no suelo ser muy sociable, eso de manejarse a uno mismo y a los demás para obtener el mejor resultado posible en cualquier escenario es algo que en el fondo me fascina (si, ya me recomendaron mucho ver “Lie to Me”). Ver a alguien aplicar esas técnicas, ya sea de manera consciente o inconsciente (porque sí, el don de gentes sí existe), tanto mostrándose a uno mismo como una persona de lo más afable como ejerciendo intimidación sin pestañear, es algo que no me canso de ver. Aunque muy difícilmente lo aplique en la vida real, claro.

Yo vi la de “Catch me if you can” con mucho interés, y se las recomiendo para que analicen lo sencillas que pueden ser esas pequeñas *estafas* sociales.

Por eso siempre me interesan las historias de los granes ladrones y estafadores. Gente que con su comportamiento y pocas palabras logran crear un aura de misticismo a su alrededor. En algún podcast ya comenté algo acerca de pequeñas *estafas* que se pueden hacer en la vida diaria para sacar alguna pequeña ventaja. Quizá tenga algo que ver con que desde niño vi a mi papá sacarse de la manga trucos como esos o que tiendo a estar muy a la defensiva y siempre intento analizar la manera en que la gente me trata para ver si por ahí no me estaban queriendo estafar de alguna manera. Tal vez por eso me dicen que soy un poco *agresivo* ¿? en mi trato.

¿Es todo esto inmoral, poco ético? ¿Cuándo un pequeño truco se convierte en hipocresía o engaño *real*? pues la verdad corresponde a cada quien decidirlo y portarse de acuerdo a sus principios. Por ejemplo vi el caso de una persona que le hablaba bonito a la chica del comedor de la empresa y, cuando ella le estaba sirviendo, él le guiñaba un ojo y ella le ponía algún extra. Y cositas así.

¿Se puede vivir creando alrededor de uno mismo una serie interminable de engaños y aún así hacer el bien? Yo ignoro si se puede en la vida real pero sí que se puede en la TV. Hace tiempo vi el piloto de un programa que se llama “Psych” y al ir viendo de qué se trataba (y aunque no pase de una comedia dominguera aguada que por alguna razón ya llegó a las seis temporadas) me interesó mucho la idea. A grandes rasgos se trata de un tipo que es muy observador y, leyendo o viendo en las noticias reportes de crímenes, suele llegar a alguna conclusión que revela la clave del misterio así que llama a la policía constantemente para dar información que, aunque estaba a simple viste, no era del todo evidente. Hasta que un día la policía considera su comportamiento bastante sospechoso y lo quieren acusar de complicidad. Así que no le queda más que decir que tiene poderes psíquicos y seguir adelante con esa mentira para obtener diversión y beneficio, pues se conierte en “asesor psíquico” oficial de la policía, ayudando a resolver un caso distinto en cada episodio.

Y como es mi costumbre, ya me extendí de más. Recuerden siempre buscar intenciones ocultas y mostrar el lado amable (o intimidante) que la ocasión amerita. Aunque cueste trabajo y sea socialmente incorrecto, no siempre conviene ser 100% transparente: no todos decimos siempre la verdad pero tampoco mentimos siempre.

¡Hasta la próxima! (si es que hay próxima…)

Ah y estúdiensen aunque sea poquito la teoría del juego.

Tema de la semana: Transparencia

Ok, hablemos con sinceridad. Los rumores sobre la muerte de este blog han tenido mucho de cierto. A mi me divierte mucho la dinamica de los colectivos, asi sean tan bizarros como el colectivo tostador o tan mamados/odiados como el difunto Recolectivo. Pero la energia vital de este rinconcito del internetz se ha agotado o algo. A mi la verdad no me cuesta nada venir a poner el tema de la semana, es mas hasta es mas terapéutico que hablar solo.

Pero en estas tres o cuatro semanas que lleva el blog sin cambio de tema he visto que muchos han posteado y no ha estado tan mal, asi que aqui estoy de nuevo, abriendo el telón una vez más.

Círculo vicioso

“Yo trabajo para vivir y vivo para trabajar!”

Eso de allá arriba es algo que alguna vez dijo mi papá alguna vez. Yo no sé, tiempo atrás tuve una discusión con una maestra de secundaria que decía que uno trabajaba para mantenerse y comer y así. Es decir, que el trabajo era ante todo una necesidad. “¿Y el trabajo voluntario?” le pregunté, pensando en los bomberos, los médicos sin fronteras y las cosas tan simples como los pasatiempos. Ella nunca supo qué contestarme.

El trabajo es algo muy raro. Es algo a lo que vas a dedicar muchas horas de tu vida, por más que quieras evitarlo. Y que aún así nunca estarás seguro si fue una bendición o una maldición.

Yo por ejemplo admiro mucho a Roger Ebert. Para los que no lo conozcan, es un reconocido crítico de cine que desde hace años tiene la virtud de reseñar películas sin decir exáctamente si son buenas o no. Cuando criticas, lo primero que te van a decir va por el lado de “hey, está muy bien que critiques pero ¿por qué no propones nada?”. Y el Ebert puede fácilmente responder que ha escrito más de una película (relativamente oscura, lo acepto) que tiene excelentes críticas. Así que la mayoría de los detractores están obligados, al menos en ese aspecto, a comerse sus pantaloncillos. Porque el hombre sabe de lo que está hablando.

Sí, ha cometido errores garrafales al ponerse a hablar de cosas de las que no sabe mucho. Pero ¿No es lo que hace Stephen Hawkings cuando intenta hablar de temas que se salen del campo de la física estricta y exacta? Es como Bill Gates hablando de fútbol…

Yo tengo la loca idea de que el trabajo, en condiciones ideales, se hace más por vocación que por otra cosa. Si a ti te gusta, no sé, reparar bicicletas y es algo que podrías hacer hasta el final de los días aún en las condiciones más precarias, diantres ¡haz algo por explotarlo!

En mi caso, a mi me gusta mucho la jardinería. Podría plantar, cavar, abonar, podar, irrigar y  seleccionar plantas hasta morir. Sin agotarme, sin perder los ánimos. Hay momentos en mi vida en que invierto dos, tres o más horas seguidas en eso, en revisar que las cactáceas estén bien, que los árboles del camellón frente a mi casa se sigan desarrollando a un buen ritmo y no tengan plagas, que el jazmín en el patio trasero siga creciendo a un ritmo justo. Y no me pesa, no me cansa. No me es en ninguna medida un inconveniente. Lo disfruto, amo el olor de la tierra húmeda, el peso de los costales de sustratos, la cacería de los mejores y más exóticos ejemplares a precio de descuento. Porque de que hay oportunidades, las hay.

Alguna vez ya les hablé de mis frustraciones respecto a los videojuegos.A pesar de estar muy metido en el área de lo tecnológico, web, internetoso, yo nunca he sido una persona que se caracterice por seguir las últimas tendencias (me cuesta mucho aceptar y apostar por el iPhone/iPod touch por ejemplo, aunque se que es la onda en este momento y está muy bien justificado su éxito).

Pero es que pónganse en mis zapatos: supongas que un dispositivo iOS vale en promedio $5’000 pesos. Por esa cantidad yo les diseño, planto y entrego un jardín de 6 x 6 metros, con árboles, flores, pasto y un par de sorpresas, incluyendo el abono para un año. Hay que mencionar que con eso, el jardín podría, sin problemas, vivir de dos a tres años en condiciones *óptimas* (sin contar los gastos de agua/irrigación, que son muy variables según el clima).

Piénsenlo, un jardín. Con flores y árboles. Que pueden disfrutar tantas personas como ustedes quieran y que, pasados unos seis años, no requerirá más de cuidados (si le dejan de prestar atención las flores más delicadas habrán muerto y solo quedarán los árboles) para seguir viviendo por decadas. Un jardin que, aún en sus peores momentos seguirá aportando oxígeno a la atmósfera, serenidad a quien lo visite y una bella vista a quien lo mire, aunque sea de lejos. Un jardín que para vivir no pide nada más que lo dejes en paz y le aportes de vez en cuando algo de agua.

Para mi la elección es más que obvia: aquel pedazo contaminante de tecnología está sobrevalorado. Ese iPhone blanco de última generación quedará obsoleto en tres años. Pero si hubieras invertido ese dinero en un jardín, dentro de tres años, lo estarás gozando.

No sé, fiestas y carnes asadas en el exterior con una agradable alfombra de césped bajo los pies y la compañia de los amigos. Más adelante, digamos unos 6-8 años, no tendrás dificultad para amarrar tu hamaca en los árboles que sembraste en el pasado. En quince, veinte años, llevarás a tus hijos a aquel lugar y les dirás “yo planté este árbol antes de que tú nacieras”. Y aquel árbol será enorme y hermoso. Y si plantaste árboles frutales y los cuidaste adecuadamente, ólvidate. Ólvidate de comprar aguacates o naranjas o duraznos. Porque los tendrás por el resto de tu vida, y gratis.

Ahora está de moda ser ateo y referirse a la Sagrada Biblia como un libro de fantasía muy entretenido. Y yo me doy de topes contra la pared, porque es absurdo. No tengo problema si ustedes no creen en Dios o dios o los dioses o “aquello”. Pero ¿es que acaso la biblia puede leerse sin tomarse en serio?. A mi me gusta mucho la párabola de los talentos, aquella en que un señor que posee tierras deja varias monedas de oro a sus trabajadores y al regresar de una larga ausencia, les pide cuentas. “¿Qué hiciste con lo que te dí?” les pregunta a su regreso. Hubo quien lo despilfarró, lo gastó, lo prestó o hizo tal o cual cosa que no dió fruto. Pero también hubo aquel que hizo crecer los denarios.

Al comprar el último gadget de novísima moda y tecnología ¿estoy haciendo crecer mis denarios? Se los dejo a su imaginación, así como el hecho de si todo lo que dice la biblia es pura fantasía…

Si supiera resumir las cosas e ir directamente al grano creo que les recomendaría a todos pensar un poco a largo plazo las cosas. Diez, quince, veinte años. Los centavos que estas gastando ahora ¿cómo los verán tus hijos?

Quizá tenga algo que ver el hecho de que mi madre es vieja. Es vieja y tanto a ella como a mí siempre nos gustó sembrar cosas. Mi abuelo alguna vez sembró un aguacate. Piénsenlo, llevan años saboréandolos y tirando la semilla (que es gratis) a la basura. El aguacate creció. Pero luego nos mudamos a otra casa y lo abandonamos. Ahora lo lamento con todas mis fuerzas. Porque no me costaba nada hacer el esfuerzo de escarbar y transportarlo. Así hubiera tenido que pagar impuestos, cargos de envío y demás, aún conservaría algo que mi abuelo hizo con sus manos y que seguiría creciendo y dando fruto. Pero lo olvidamos y mur seguramente murió. Jamás le dimos la oportunidad de alcanzar su oportunidad. Fue despertar, de las entrañas del más allá, a una criatura maravillosa solo para verla morir a causa de nuestra negligencia.

Como decía, mi madre es vieja. A ella y a mi nos gustan las plantas, las flores, los árboles. Desde pequeño soñé con darle el regalo de un gran jardín. Ahora que soy adulto sé muy bien que lo más probable es que nunca tenga la oportunidad de darle el gusto. Porque me veo *obligado* a gastar en otras tantas cosas irrelevantes. Porque tengo la compulsión de gastar mi dinero en basura. Porque para tener un jardín de dimensiones decentes tendríamos que comprar una casa más grande y eso es un sueño inalcanzable.Porque he fracasado con los denarios que me han sido dados.

Ahora siembro en el camellón frente a la casa, recolecto las semillas de jacaranda de los árboles del parque. Porque de otra forma se habrían podrido y jamás habrían retoñado, jamás se convertirían en esos árboles impresionantes que mostrar a mis nietos.

Porque con cada movimiento, con cada decisión, no puedo evitar pensar en el futuro más allá de mi. Diez, veinte, treinta años. Es imposible saber donde estará el mundo para entonces. Pero podemos soñar. Podemos hacer el intento de sembrar algo que dará fruto para entonces.

Tema de la semana “Trabajo”

Es irónico que apenas estemos poniendo el tema de esta semana, como si costara tanto trabajo…

Tema de la semana: zombies

Es una metáfora del estado en que se encuentra este blog, que no está recibiendo amor.

Tema cortesía de ex @geeknocivo

PD: si, el chavito del video debió ser pelirrojo o algo.

Puede que este sea el último post de este blog

Así que aprovechen.

Me disculpo pero no pude hacer que esto sonara bien a ritmo de rap así que aquí les va en forma de lista:

  • Aún me cuesta trabajo estacionarme en fila, sobre todo si el espacio es reducido. Pero mejoro cada día.
  • Conduzco como una abuelita decrépita, hasta mi abuelo me dice que acelere.
  • No me gusta “Imagine” de Lennon y tengo serios problemas para aceptar la letra de “Let it be”.
  • Por lo anterior es posible que yo no tenga alma.
  • He perdido familiares, he perdido amistades. Pero lo más triste que me ha pasado es la muerte de una desconocida.

Tema de la semana “escandalosos secretos”

No es ningún secreto lo que está ocurriendo aquí, chavos ¬¬

Tema de la semana: Alta velocidad

Vengo de pasada a ponerles el tema de la semana y ya me voy, que ando de prisa. Porque la música de nosotros los niggros suena mejor cuando se excede el límite de velocidad.

Muerte en la montaña

En lo que a mi respecta, la gente que me rodea esta parada sobre hielo delgado.

Hay días en que en que la capa resiste increíblemente, y otros en que es tan delgada que un solo paso la resquebraja. Las personas ni siquiera se dan cuenta de ello, supongo que debería colgarme un letrero del cuello advirtiendo sobre ello, pero no me interesa, no me importa.

Luis.

Bueno, eso de allá arriba no es mi manera de pensar. Al contrario, yo soy de esos amantes a la antigua esas personas que nunca se dan por vencidos con otro ser humano. No importan los problemas o dificultades que puedan presentarse, mientras esa otra persona tenga para mi cierto valor, ahi estaré.

He pasado por muchas situaciones, desde ver que la persona más insospechada se convierta en alguien escencial en mi vida o vivir en carne propia el desengaño y contemplar como aquello en lo que puse tantas energías y tiempo de mi vida se desmorona por haber elegido a la persona equivocada. En esos casos sacudo la arena de mis sandalias y me voy.

Y es que no hay nada que ver ahí, chavos. Síganle caminando.

Yo no tengo problema con dar el cortón definitivo a alguien. No me gusta hacer drama (si acaso hago comedia podrida) y difícilmente me escucharán hablando mal de aquellos a quienes he dejado atras.

Con el tiempo puede que nos topemos de vez en vez, tales son los caprichos del destino. Pero para mí, han muerto. Son mis fantasmas.

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