Cómics y Política

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Plantas vs Zombies

La Muerte de Pedro Infante

En donde hablamos de muchas cosas como la muerte, la parca, el principio del fin, colgar los tenis, la caca, las monjas, la huasteca y Pedro Infante.

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Tema de la Semana: Muerte

Hablemos de la calaca tiliqui flaca.

Elecciones

La vida trata de tomar elecciones tienes que decidir constantemente. No tengo problemas para tomar elecciones con mucho tiempo para pensar, pero son esas elecciones rápidas las problemáticas…

En San Luis Potosí los grandes problemas de transito no son causados por los accidentes en sí, son causados por todos los mirones potosinos que manejan despacio para satisfacer su morbo. Es realmente estresante el ver que una vez que pasas del accidente el tráfico vuelve a la normalidad.

Fue en una de esas ocasiones en las que venía pendejeando que después de una subida de los puentes tuve frente a mí a una hilera de coches casi detenidos. Yendo a 80 era muy poco probable que alcanzara a frenar por completo, pero mi reacción con los brazos siempre es más rápido. Ya saben, en otra vida hubiera sido muy bueno en los duelos del viejo Oeste. Frente a mí había un Audi A5 y en el carril contrario un Volkswagen Caribe.

Tomé la peor decisión: Me estrellé contra la Caribe.

Claro, me ahorré la fortuna de pagar por un Audi, pero mandé a la chava que iba manejando al hospital con heridas graves. Murió al segundo día y ese es un precio que jamás podré pagar ni con todos los ahorros de mi vida.

¿Por qué…?

Porque comes muchos vegetales.

Porque tomas mucho kool-aid de fresa o porque te sangra el recto.

Porque comes muchos cheetos y zanahorias.

Porque acabas de tener sexo fuerte por ahí.

Porque te comiste un unicornio.

Porque tienes diarrea.

Porque comes mucho hielo. ¿Hierro? ¡Hielo! ¿Mucho hierro? ¡Hielo!

Porque las niñas cagan rosita.

Tema de la Semana: Colores

El tema gay de la semana por cortesía de @Prozak.

Colores

Del odio al amor y viceversa…

Es muy culero cuando, después de que a una persona le ayudas, la acoges y hasta te la coges termina por odiarte y hacer todo lo posible por hacerte quedar mal. Es como que todos los años de atenciones,  favores, amabilidades, cariño, amor y arrimones se van al carajo muchas veces por un solo error, por una decisión o por una simple pendejada.

Es entonces que tienes al cabrón ex-novio que te sube los videos porno a la red y la vieja que anda ventilando intimidades que si lo tienes chiquito o que si no se te para… o peor aún, decir esas cosas que se hablaron en la intimidad y pensando que era porque la persona era de confianza. Cosas tan preciadas como los problemas familiares que no se cuentan con cualquier persona y pues no se vale. Creo que por mucho que les arda la cola ese tipo de acciones son de las peores traiciones que una persona puede recibir. Pero en fin, así hay pinche gente enferma y triste que, aunque se supone que están viviendo felizmente, harán hasta lo posible por desquitarse de aquella persona que creen que las dañó porque las dejó.

Luego por eso muchas personas quieren “quedar como amigos”. Digamos que, en ciertos términos, no hay peor enemigo que aquél que ya lo sabe casi todo o todo sobre ti. Pero tampoco se trata de hacerles saber que tienen las herramientas para chantajearte o hacerte sentir mal. En estos casos es mejor darles el avión o darles la razón. Al final los que quedan como peores seres humanos son ellos.

Aunque también está el caso de la primaria, y que bonito es, que los niñitos que te jalan las greñas lo hacen porque les gustas. Y que las niñas que te escupen en la cara es porque lo quieren todo contigo. Aunque hay que tener cuidado de que no se pase la mano, porque luego las niñas no captan y les hablan a los papás que te terminan regañando.

En fin… (Video no relacionado)

Rutina

Esto nos lo comparte @StrayChild01

Cornelio calló su despertador, se sentía adormilado pero tenía que levantarse. Siguió su rutina matutina de siempre: Bañarse, secarse y recostarse por 15 minutos para quitarse el frío.

Se vistió y salió a comprar un sándwich al Oxxo. Mientras comía, pensaba en la fragilidad de los ecosistemas y la seguridad que le brindaba su rutina.

Se miró al espejo listo para salir, mientras acomodaba su corbata. Sabía que este día aguardaba una sorpresa.

En el taxi, escuchaba música en su reproductor de MP3. Mientras seguía con voz baja las estrofas de una canción de Nine Inch Nails, repasaba su plan una vez más:

Debo cuidarme de no mover mucho el arma que llevo en el saco o será evidente. Actuaré normal, para que nadie note lo nervioso que estoy. Saludaré a la sabrosa Cecilia, la cual siempre me ha ignorado. De ahí, esperaré hasta la hora de comida; cuando la oficina esté semi-vacía, iré a la oficina de mi jefe, cerraré la puerta y sacaré el arma.

Llegó el momento de bajarse.

Al llegar a la puerta, el guardia le preguntó que como estaba. Cornelio, nervioso apuró a responder que se encontraba magnífico.

—Estos tipos grises, tan idiotas. Pensó el guardia.

Caminó hacia su cubículo.

De camino, saludó a una guapa chica de piel blanca y cabello negro. Sí, era Cecilia.

Revisó sus correos, todo era normal. El tiempo parecía pasar más lento que toda la evolución humana, no podía evitar sentirse desesperado para que llegara la hora. Hizo un par de llamadas y perdió el tiempo leyendo tonterías en Internet. El gran momento había llegado.

Entró a la oficina de su jefe, esperó a que terminara una llamada y le dijo que tenía algo urgente de que hablarle, después cerró la puerta con llave.

Sacó su arma.

Su jefe pensó que se trataba de una broma, pero al escuchar como lo insultaba, sabía que no lo era. Cornelio amenazó con dispararle primero en las piernas, después en la cabeza.

Cornelio se sentía eufórico, la adrenalina le hacía temblar. Le reclamó a su jefe cuanto pudo por lo mal que lo había tratado y le exigió disculpas. Después apuntó su arma, le dijo a su jefe que ojalá se hubiese confesado el día anterior y jaló el gatillo.

Silencio.

Cornelio había olvidado un sólo detalle: el seguro del arma.

Cuando los policías llegaron para hacerse cargo, pensó que nunca podría ganarle a su peor enemigo: Su propia estupidez.

El Podcast de los Archienemigos

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Enlace directo

En donde hablamos de los enemigos, una pregunta de chismógrafo, nos interrumpe un invitado especial y pedimos pizza.

Nos acompañan elcrayon, choch3, chavaluria, Mrpinkham, prozak, andresthejeff y kwz.

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