No me filosofoques

Ok antes que nada, eso de allá arriba me lo dijo @elcrayon alguna vez que le hice demasiadas preguntas filosóficas y de principios. Pero creo que nadie de nosotros es ajeno a la experiencia de una persona que te sofoca con su plática, sus actos o su mera presencia.

Yo en lo personal rara vez he sentido necesidad, ya sea en la oficina o en reunciones sociales, de salir a “tomar aire”. Si acaso he tenido que detenerme un momento en medio de alguna actividad física para bajar un poco el ritmo de mi respiración. Supongo que es similar a lo que llaman “hiperventilación”. Y ya sé que es tomarse la cuestión demasiado literal. Aunque parece que se puede usar la palabra “respiro” para referirse a un descanso.

Una de las pocas veces que recuerdo haber tenido sensación de asfixia fue en mi primer día de clases, allá por los 80’s. En aquel entonces aún no era obligatorio cursar el kinder así que yo empecé en la escuela algo tarde y no sé exactamente el por qué pero cuando me dejaron en la escuela me puse muy nervioso y creo que no sin razón: realmente no sabía muy bien de qué se trataba todo eso o qué podría ocurrir. Y yo sentía que no podía respirar. De todas formas ese primer año de escuela me la pasé muy bien y me divertí mucho.

Toma 3

En mi cabeza la asfixia está muy asociada al ahogo, al menos no sabría muy bien decir cual es la diferencia entre los dos. Otra cosa que me viene a la mente es la ya un poco olvidada tragedia del Apollo I. Esta iba a ser la primer nave americana tripulada que saldría al espacio. Como detalle curioso, después del incidente con el Liberty Bell 7, misión suborbital en que el mecanismo de apertura rápida de la puerta de la nave se detonó antes de tiempo (y creo que aún no está del todo claro si fue una falla mecánica o humana), resultando en el hundimiento y pérdida de la nave en el mar, se decidió que el Apoll0 1 no estaría equipado con un dispositivo similar. El módulo de mando del Apollo 1 de hecho carecía de cualquier opción que permitiera su rápida evacuación, además de que la puerta fue diseñada para abrirse hacia adentro en lugar de hacia afuera, con lo cual sería necesario vencer la presión atmosférica interna para poder abrirla. ¿Alguien ya ve venir la tragedia? En una de las primeras pruebas de funcionamiento del módulo de mando, que nisiquiera incluía encender los cohetes ni nada que involucrara combustible, de manera repentina hubo fuego en la cabina. Oficialmente la causa nunca fue esclarecida.

Tres astronautas murieron dentro. Nos gusta considerar a estos mártires de la carrera espacial como astronautas, aunque nunca hayan alcanzado a despegar. La autopsia reveló que la causa de la muerte fue la inhalación de gases tóxicos, producto de la combustión. Los restos mostraron quemaduras de tercer grado en buena parte del cuerpo, en parte debido al uso de materiales flamables en los trajes, de hecho los trajes de dos hombres se derritieron y quedaron pegados juntos. Mucho tuvo que ver que en el interior de la cabina se hubiera cargado una atmósfera con una concentración elevadísima de oxigeno a alta presión que, aparte de hacer imposible abrir la escotilla desde dentro, tiene la cualidad de volver peligrosamente flamables materiales que a menor concentración de oxígeno y presión no lo son. Este detalle, por increíble que parezca, era prácticamente desconocido y jamás se tomó en cuenta.

Bueno, supongo que de alguna manera tenía que descubrirse… aunque ojalá no hubiera costado vidas humanas. El lado positivo es que se rediseñó todo para misiones posteriores y los gobiernos del mundo pueden pararse el cuello al decir “jamás hemos perdido a un hombre en el espacio”.

Otra asociación que existe en mi cabeza al respecto es entre la asfixia y la claustrofobia, que no es lo mismo pero la sensación es parecida a haber pasado mucho tiempo bajo el agua y tener la imperiosa necesidad del “tengo que salir de aquí”. No sé yo califique como claustrofóbico pero en ocasiones si me he sentido bastante incómodo en espacios reducidos.

Recuerdo vagamente una vez en que, hace muchos muchos años, estando en un balneario con mi familia, me descuidaron por un momento y yo, sin saber nadar, me fui hasta el fondo de la alberca (lo cual es raro porque normalmente uno flota un poco aunque no quiera, nadamás que no alcanza a respirar) y ahí me quedé un momento hasta que algún buen samaritano pensó “¿qué hace este niño aquí abajo?” y me sacó violentamente del agua. Yo tan tranquilo que estaba…

Quizá por eso, al final para mi siempre está como referencia aquella escena de “The Big Blue” con Jean Reno y Jean Marc Barr tomándose unas copas bajo el agua, para entretenerse en algo mientras se decide cuál de los dos es el campeón de apnea.

bigbleu

Quizá en imagen no tenga mucho sentido, aquí el video.

Los misterios de la asfixia autoerótica

Nunca he entendido ese asunto de las personas que se autoahorcan cuando se están, uh, estimulando a ellos mismos pa’ sentir “más chido” el asunto. En más de una ocasión en algún altercado me han apretado el cuello pa’ que no pudiera respirar bien pero no se siente chido en absoluto.

Depende del contexto, supongo. No es lo mismo andar en el set del Imperio de los Sentidos que estarse agarrando a madrazos en una calle tratando de sobrevivir, jaja.

Pero pos incluso en situaciones controladas imagino que es de cuidado. Nomás pregúntenle a Kwai Chang Caine, jaja.

Tema de la Semana: Asfixia

Dicen que es de las peores maneras de morir, justo como este experimento colectivo. Dicen también que Wayito es experto en la materia. Dicen, solo son rumores.

Asfixia

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