Del odio al amor y viceversa…

Es muy culero cuando, después de que a una persona le ayudas, la acoges y hasta te la coges termina por odiarte y hacer todo lo posible por hacerte quedar mal. Es como que todos los años de atenciones,  favores, amabilidades, cariño, amor y arrimones se van al carajo muchas veces por un solo error, por una decisión o por una simple pendejada.

Es entonces que tienes al cabrón ex-novio que te sube los videos porno a la red y la vieja que anda ventilando intimidades que si lo tienes chiquito o que si no se te para… o peor aún, decir esas cosas que se hablaron en la intimidad y pensando que era porque la persona era de confianza. Cosas tan preciadas como los problemas familiares que no se cuentan con cualquier persona y pues no se vale. Creo que por mucho que les arda la cola ese tipo de acciones son de las peores traiciones que una persona puede recibir. Pero en fin, así hay pinche gente enferma y triste que, aunque se supone que están viviendo felizmente, harán hasta lo posible por desquitarse de aquella persona que creen que las dañó porque las dejó.

Luego por eso muchas personas quieren “quedar como amigos”. Digamos que, en ciertos términos, no hay peor enemigo que aquél que ya lo sabe casi todo o todo sobre ti. Pero tampoco se trata de hacerles saber que tienen las herramientas para chantajearte o hacerte sentir mal. En estos casos es mejor darles el avión o darles la razón. Al final los que quedan como peores seres humanos son ellos.

Aunque también está el caso de la primaria, y que bonito es, que los niñitos que te jalan las greñas lo hacen porque les gustas. Y que las niñas que te escupen en la cara es porque lo quieren todo contigo. Aunque hay que tener cuidado de que no se pase la mano, porque luego las niñas no captan y les hablan a los papás que te terminan regañando.

En fin… (Video no relacionado)

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Némesis Tropical

Trato de no actuar sin mirar bien mis pasos, pero termino en el  mismo cuarto lleno de gente observándome, el sueño que aplasta mis ya muy muertas pupilas… la vida, las preguntas y sobre todo las respuestas, sin olvidar a mis verdaderos amigos… los puntos suspensivos…

Las miradas intranquilas me acompañan, cuando quieren ser intranquilas, y sobre todo no soportan quedarse quietas, me quieren apachurrar, tratar de convencerme que actúo mal, que ellas tienen razón, que no merezco la vida que me invente, que soy un farsante, un perdedor , un lánguido muñeco de trapo que con gusto las sonrisas malvadas se  pusieron a jugar..

Eh aprendido a no preocuparme por lo que habla la gente que dice detestarme…  en lugar de eso una ligera somnolencia me invade…cierro los ojos y me transporto a otro lugar, no necesariamente bueno, no necesariamente malo..

Suena una pequeña música tropical de fondo, dos segundos de vacaciones por hoy. Una playa azul con arena blanca y palmeras. Está ligeramente nublado, hay una brisa marina fuerte e ignota que me trae los secretos de lugares que nunca conoceré, de gente que no tengo que descifrar. Rompo estructuras, rompo ideas, me carcajeo ante mi futilidad, ¿soy rebelde? No lo creo… carcajeo sin parar hasta que mi estomago no puede más… me gusta el sueño que tengo hasta ahora, me gusta tener sueño.

We all love it… Sonrisa.Camino.Saludar.Besar.Querer.Desear.Tranquilizar.Divertir

Hoy vivo en una cabaña a la orilla del mar, con una cerveza en la mano, con mis amigos, con mis momentos…Por los siguientes tres segundos todo es hermoso …no quiero acabar este post..

“I am the Enemy. I am the Antidote.”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Corría 2005. Acababa de volver a casa luego de un viaje largo, y muy lejano.

Por aquellos días, mi entonces pareja estaba en una banda. Ni siquiera recuerdo muy bien de qué, porque todo mundo tenía sus respectivos gustos, muy distintos entre sí. A mi siempre me ha gustado mucho la música, de géneros distintos, pero no me agrada mucha música en español. Pero digamos que era de Merol.

Mi novio quiso convencerme de darle una oportunidad a un género metalero que había escuchado antes pero que no era de mi total agrado. No voy a decir nombre de géneros en particular, detesto entrar en polémicas, más bien siempre he sido parcial a la música “pesada” pero con vocales más armónicos, razón por la cual he sido fan de Lacuna Coil desde hacía mucho tiempo.

Él me estaba presentando una banda cuyo vocalista interpretaba gritos y rugidos salvajes, que al principio encontré difíciles de tolerar, hasta que escuchándola varias veces fue volviéndose de mi predilección. Se trataba de Lamb of God. Aún es fecha que “Laid to Rest” es una de mis canciones predilectas.

Yo imaginaba que ese sería un campo dominado por hombres hasta que un día me dice “Te voy a poner una canción. Tú me dices si te gusta o no.”

La escuché la primera vez, y pude comprender varias cosas y me agradó mucho. Luego me dijo “Ahora ve el video”

No daba crédito a mis ojos. ¡La vocalista era una chica!

Supongo que la moraleja puede ser que muchas veces nuestros Prejuicios nos derrotan.

Por cierto, se me vino a la mente esto por otra rola de la misma banda:

Y como epílogo les dejo “Laid to Rest” de Lamb of God (Adoro la voz de Randy Blythe, sobre todo cuando habla):

Y una colaboración entre la vocalista de Lacuna Coil, Cristina Scabbia y Apocalyptica “S.O.S. (Anything But Love)”

Trasegar

— Rece, porque lo voy a matar. Nadie va a venir ahora. No habrá testigos. Sólo Dios, quien me autorizó para hacerlo. Rece, si quiere, yo me quedo callado dos minutos y después le acabo de contar la historia completica.
— Baja esa arma y deja de hacer pendejadas. Es una orden, con esas cosas no se juega. A lo mejor está cargada y pasa algo de lo que puedas arrepentirte. Ven y dame un beso.
— Estoy hablando en serio. Rece, porque lo voy a matar.
— No entiendo —repitió el abuelo y comenzó a rezar.
— Ahora le cuento la historia, como le dije —dijo Augusto apenas pasaron los dos minutos de plazo—. Yo sí cumplo la palabra empeñada, no como hizo usted conmigo hace veinticinco años, con este mismo revólver.
— Ya déjate de maricadas, necesitas es un siquiatra. Dame eso, sírvete un whisky y discúlpate. Hace veinticinco años ni siquiera habías nacido.

Seguir leyendo el cuento de Javier Correa Correa.

Nemesis

¿Odio Jarocho? That ain’t me.

No tengo un némesis. Soy puro amor y felicidad… algo así:

Claro que odio ciertas cosas, pero la verdad es terriblemente desgastante e inútil tener algo así como un némesis.

Y hablando de odio y de némesis, seguro odiaron este juego:

Némesis Νέμεσις (ustedes no saben nada)

En la mitología griega, Némesis (llamada Ramnusia, la ‘diosa de Ramnonte’ en su santuario de esta ciudad) es la diosa de la justicia retributiva, la venganza y la fortuna. Castigaba a los que no obedecían a aquellas personas que tenían derecho a mandarlas y, sobre todo, a los hijos desobedientes a sus padres. Recibía los votos y juramentos secretos de su amor y vengaba a los amantes infelices o desgraciados por el perjurio o infidelidad de su amante.

El origen del culto a Némesis hay que buscarlo en el temor que sentían los griegos a la cólera divina y si lo migramos a la era actual seria como la Santa muerte.

Si hubiese una guerra santa/cultural y nos quisieran imponer una nueva religión me gustaría que ganara aquella que aun sea devota a la Greco-romana. El por que es tan evidente que hasta una serie de anime le dedicaron (saint seiya) y la verdad es que estas deidades están mas hyperchingonas que ver a puro santito aburrido con poses sumisas y acongojantes pfffffft. A ver imagínense un versus entre San martin de porres en contra de Aries de capricornio? al pinche  San marin de Porres lo pawneaba con un chistar de dientes y lo dejaba como cristo crucificado. Lo cual sería cool para el por que sentiría lo que sintió el Jesús de nazareno ya que los monjes te manejan el punto extremo de la flagelacion y el sado-masoquismo.

aburrido

 

cool

El punto es que la filosofía del  Némesis está muy estereotipada con que es tu gemelo maligno o alguna mamada así y pues por lo que #wikipedié no es precisamente eso, en este universo de caos y eyaculaciones precoces se necesita un contrapeso, no para tener orden, mas bien para  equilibrar que no seas una presencia y fuerza absoluta. Las personas que te aman te han dichoque eres único, valioso e irrepetible no es cierto, el universo infinito y expandido es tan así que te aseguro que hay mas idiotas como tu….me cago en ti Stephen Hawking y Michio Kaku.

Rutina

Esto nos lo comparte @StrayChild01

Cornelio calló su despertador, se sentía adormilado pero tenía que levantarse. Siguió su rutina matutina de siempre: Bañarse, secarse y recostarse por 15 minutos para quitarse el frío.

Se vistió y salió a comprar un sándwich al Oxxo. Mientras comía, pensaba en la fragilidad de los ecosistemas y la seguridad que le brindaba su rutina.

Se miró al espejo listo para salir, mientras acomodaba su corbata. Sabía que este día aguardaba una sorpresa.

En el taxi, escuchaba música en su reproductor de MP3. Mientras seguía con voz baja las estrofas de una canción de Nine Inch Nails, repasaba su plan una vez más:

Debo cuidarme de no mover mucho el arma que llevo en el saco o será evidente. Actuaré normal, para que nadie note lo nervioso que estoy. Saludaré a la sabrosa Cecilia, la cual siempre me ha ignorado. De ahí, esperaré hasta la hora de comida; cuando la oficina esté semi-vacía, iré a la oficina de mi jefe, cerraré la puerta y sacaré el arma.

Llegó el momento de bajarse.

Al llegar a la puerta, el guardia le preguntó que como estaba. Cornelio, nervioso apuró a responder que se encontraba magnífico.

—Estos tipos grises, tan idiotas. Pensó el guardia.

Caminó hacia su cubículo.

De camino, saludó a una guapa chica de piel blanca y cabello negro. Sí, era Cecilia.

Revisó sus correos, todo era normal. El tiempo parecía pasar más lento que toda la evolución humana, no podía evitar sentirse desesperado para que llegara la hora. Hizo un par de llamadas y perdió el tiempo leyendo tonterías en Internet. El gran momento había llegado.

Entró a la oficina de su jefe, esperó a que terminara una llamada y le dijo que tenía algo urgente de que hablarle, después cerró la puerta con llave.

Sacó su arma.

Su jefe pensó que se trataba de una broma, pero al escuchar como lo insultaba, sabía que no lo era. Cornelio amenazó con dispararle primero en las piernas, después en la cabeza.

Cornelio se sentía eufórico, la adrenalina le hacía temblar. Le reclamó a su jefe cuanto pudo por lo mal que lo había tratado y le exigió disculpas. Después apuntó su arma, le dijo a su jefe que ojalá se hubiese confesado el día anterior y jaló el gatillo.

Silencio.

Cornelio había olvidado un sólo detalle: el seguro del arma.

Cuando los policías llegaron para hacerse cargo, pensó que nunca podría ganarle a su peor enemigo: Su propia estupidez.

Obra negra (a.k.a. Telenovelita de la prepa a.k.a. Cibercuates)

Hace poco platicaba con un amigo sobre el triste caso de un conocido, antiguo compañero de la escuela. Hace varios (por no decir muchos) años estábamos los tres en el mismo salón. El conocido del que hablo de pronto comenzó a hacerme plática, luego a juntarse conmigo por motivos que hasta la fecha me son desconocidos. No fue nada sospechoso en realidad, creo que solo intentaba ser mi amigo pero nunca entendí el por qué. Las cosas iban más o menos bien, como es mi costumbre caí en el error de no buscar cosas que pudiéramos tener en común y no interesarme mucho en averiguar más sobre él. A mi siempre me resultó indiferente, la verdad. Pasó el tiempo, creo que dos semestres y las cosas seguían igual. Luego él se fue interesando en conocer a mi amigo. Supuse que se había propuesto conocer a todos los de nuevo ingreso, por así decirlo ya que él llevaba más tiempo en la escuela. Mi indeferencia fue cambiando hacia algo más positivo pues consideré que tener un nuevo amigo en común sería divertido y, aunque no tenía nada en particular a favor de esta persona, tampoco tenía nada en su contra.

Pero las cosas se fueron complicando, se nos ocurrió hacer equipo para el proyecto final de una materia y fue ahí donde empecé a notar cierta tensión. Él prefería a mi amigo, lo cual no tiene nada de malo y no sólo ya estoy acostumbrado a que eso suceda sino que además no suelo buscar ser el centro de atención (digan lo que digan mis n-migos) así que en cierta forma ya me lo esperaba. Al principio no me pareció nada extraño pero luego comenzó a hacer bromas y comentarios que denotaban que yo no le caía muy bien. También estoy acostumbrado a eso, no me preocupó en realidad pero me resultó muy incoherente.

Por aquel entonces nos habían introducido a un juego multiplayer que jugábamos a escondidas de los profesores en las máquinas del laboratorio de computación, el conocido ya lo jugaba desde antes así que tenía más experiencia y como la mayoría éramos (relativamente) de nuevo ingreso, él era la autoridad en la materia y designaba los equipos. Al principio todo estaba bien pero luego algunos de los compañeros con los que yo tenía mejor dinámica ya no coincidían en el horario. Pensé en hacer equipo con mi amigo pero este tipo siempre jugaba con él y a mi me dejaba en el otro equipo, que se había ido llenando de gente a la que yo conocía muy poco y creo que no lográbamos colaborar bien. En una ocasión le comenté al conocido que quería estar en su equipo, para variar un poco, aquí debo reconocer que a pesar de todo él siempre había formado equipos bien balanceados, además aunque mi amigo y yo nos especializábamos en armas distintas (él era francotirador y yo experto en explosivos), teníamos casi exactamente el mismo nivel así que se dio cuenta de que para que mi propuesta funcionara debería intercambiarme a mi por mi amigo. Mi petición no fue respondida en el momento, sino luego de un rato y de varias muecas indescifrables. Al final este compañero dijo “¿a fuerzas tienes que estar en mi equipo?” a lo que yo contesté “tú dime, ¿a fuerza tengo que estar en el otro?” Se hizo un silencio en el salón y no me contestó pero hizo los equipos como siempre. Eso fue a finales de semestre, para el próximo mi horario cambió y ya no tuve mucha oportunidad de jugar además ya estaba cansado.

Hubo dos incidentes de los que francamente no me acuerdo en qué momento ocurrieron y que, ahora que lo pienso, pueden haber tenido algo que ver, lo digo porque me he dado cuenta al pensarlo en retrospectiva pero considero que no son para tanto. El primero fue un programa con el que yo estaba experimentando que permitía tener acceso a una red inalámbrica vecina, crackeando la clave Wep. Esto en teoría ya que el método que yo seguía tomaba mucho tiempo y antes de terminar la operación mi familia contrató la banda ancha. El conocido también tenía el hardware indicado y noté que se interesó en lo que yo estaba haciendo. Mi amigo me comentó que este hombre le había pedido averiguar qué programa estaba utilizando yo pero sin que me diera cuenta (ya habíamos caído en el espionaje, caray), detalle que me confirma que la lealtad es un arma de dos filos. Yo con gusto le hubiera pasado todos los pormenores a mi amigo pero el software en cuestión era muy quisquilloso y de nada serviría sin los drivers pirata. en ese tiempo yo no sentía que hubiera mala fe entre el conocido y yo, por lo que supongo que esto ocurrió antes de lo del videojuego, de modo que acompañé a mi amigo a casa de este sujeto a que fotocopiara un libro mío porque él tenía una papelería. En esa ocasión saqué el tema del hack de las redes inalámbricas y probé instalándolo en la máquina de este sujeto pero los drivers no funcionaron, su hardware era muy reciente y mi programa algo antiguo así que habría que buscar otra opción. Poco después mi amigo me dijo que, a petición del conocido, lo iba a ayudar a crackear la red inalámbrica de su vecino y me preguntó si lo ayudaba. Fue una pregunta bastante extraña para mí, justo en ese tiempo me estaba dando cuenta de la mala fe del compañero así que muy a mi pesar le dije a mi amigo que no lo apoyaría. La primera y única vez que he dicho esas palabras, en verdad me fue difícil tomar la decisión (oh, inocente mentalidad preparatoriana la mía).

El segundo incidente fue tiempo después, cuando ya había pasado lo del videojuego y estábamos en el equipo del trabajo final. En la escuela se habían dado cuenta de que las computadoras estaban llenas de porquerías y de que el acceso a internet no se usaba para nada bueno así que habían bloqueado muchas cosas, entre ellas los puertos de los programas de descargas. Mi amigo y yo nos propusimos encontrar la manera de saltarnos el firewall, más como reto personal que por otra cosa, él intentó varias cosas que no funcionaron. Yo investigué un poco el asunto y encontré el método para que los datos pasaran de manera imperceptible por el puerto 80, tristemente se requería de un proxy y los que existían en esa época y eran gratuitos cortaban la conexión cada media hora. Le describí a mi amigo el método que utilizaba y lo que había que buscar y él lo encontró primero, un proxy con un enlace a velocidad decente sin interrupciones que aceptaba todo el tráfico por el puerto 80, pero requería instalar un programa cliente. Funcionaba a la perfección. Decidimos mantenerlo en secreto para conservar el ancho de banda y acordamos que como había sido mi amigo quien lo había descubierto, él conservaría el derecho de decidir con quien se compartía. Previendo lo que podría pasar le dije que seguramente el tipo este querría utilizarlo pero me contestó “no se lo merece”. Una vez mientras trabajábamos en el laboratorio en nuestro proyecto final, que ya era de por sí algo difícil, el conocido me vio abriendo el programa de descargas. En realidad en ese momento no estaba descargando nada porque justamente estaba probando un nuevo método para brincarse el firewall, que no estaba dando resultados. Yo supongo que ya me había visto descargando cosas porque inmediatamente saltó de su asiento y me preguntó cómo le estaba haciendo y yo le dije la verdad (al menos una parte de), que estaba probando un programa que no funcionaba y le mostré cómo mis descargas estaban detenidas. Él tomó el mouse y husmeó en la configuración (gran falta de respeto eso de tomar el control de una computadora ajena sin permiso) y constató había un proxy configurado pero que no trabajaba. Indignado volvió a su asiento.

Por ahí entre todo esto yo instalé un nuevo juego en varias máquinas, esperando refrescar un poco las tardes multiplayer. Mi juego corría bien a secas en las máquinas cuando era nadamás un jugador pero cuando entraban más se alentaba demasiado así que mi iniciativa no tuvo éxito. Pero pasó a la historia porque el conocido andaba pregonando por ahí que yo le había querido copiar la idea.

Falta mencionar que antes de todo eso me llegaron algunos chismes que él andaba esparciendo a mis espaldas, le comenté a una amiga de mi confianza que es muy buena con el trato a las personas, ella me confirmó lo que él decía y razonablemente me sugirió hablar con él. Al hacerlo lo único que él me dijo fue que así trataba a todos sus amigos y a toda la gente en general, no sé cómo podía considerar eso como un argumento en su defensa. La discusión fue bastante larga, recordemos que todavía lo consideraba un posible amigo, pero no se obtuvo ningún resultado. Supuse que tenía una manera de pensar muy rara y fue donde le empecé a perder el interés.

Así que luego de todo eso limité mi contacto con él. Creo que no dejó de esparcir los chismes. Hubo una vez en la que él también quiso aclarar algo conmigo pero no recuerdo qué fue, no le hice mucho caso. Lo último que pasó es bastante bizarro y nunca entenderé cómo pudo afectarle tanto. En una materia nos tocó hacer una exposición en el salón de cómputo, que era donde había proyector. Yo estaba juntando los archivos de PowerPoint de los que ya habían pasado y un dia este tipo me dio un diskette para que se los pasara, estábamos en clase y le dije que los tenía en mi casa, que ahí ya los había borrado. No me escuchó y se lo dije más fuerte, se fue en silencio.

Más adelante al salir de una materia me quedé esperando a mi amigo, salió pero se quedó platicando con el conocido, yo no me acerqué, esperando a que terminaran de hablar para irme platicando con mi amigo. Cuando dejaron de hablar vi que el sujeto se acercó a mi y me dijo que si podíamos hablar, no veía que pudiera salir nada bueno de eso. En síntesis me dijo que no le habíagustado como le había contestado la vez del diskette, que le había gritado y bla bla bla. Por lo visto se lo tomó demasiado personal. Fue subiendo de tono muy rápido y yo casi ni alcanzaba a responder nada. En ese momento me di cuenta de que solo tenía dos opciones: seguir batallando con él toda la vida o mandarlo al carajo. Pensé en contestarle que así era como yo trataba a todos mis amigos y a toda la gente pero nadamás le dije que yo no estaba para escuchar esas cosas, di media vuelta y me fui. Todo esto sucedió muy rápido, mi amigo apenas iba unos diez metros adelante en el pasillo y fui a alcanzarlo. Pero el conocido no entendió, me persiguió por tres pisos diciéndome que yo estaba mal y no sé que tantas cosas, se veía bastante alterado y ladraba algo sobre partirme el hocico. Le di la razón y tampoco le gustó ¿quién entiende a la gente? Me fui y no nos volvimos a hablar.

Él siguió trabando amistad con mi amigo, yo nunca tuve ningún problema con eso y la verdad me tiene sin cuidado, salvo por las ocasiones en que llegó a causar inconvenientes estúpidos. Por ejemplo una vez en que yo iba a ir a casa de mi amigo pero el conocido lo había invitado a comer y luego le iba a dar ride a su casa. Sería mucho más fácil ir los tres a comer y que el conocido nos dejara a los dos en casa de mi amigo pero ah no, tan sencilla cosa no puede ser.

Hay otros pequeños detalles que me faltaría contar, una vez fuimos a casa de un compañero a beber y el conocido estaba tomando fotos, yo había tenido un problema familiar el día anterior así que no andaba muy bien que digamos, salí en un par de fotos muy serio pero salía en el fondo, nisiquiera me habían tomado la foto directamente. El conocido no se cansó de echármelo en cara. En otra ocasión varios compañeros fuimos a almorzar a un puesto de tacos cercano, los famosísimos tacos de Doña Ilda que nunca entendí porque eran tan famosos, el conocido los tenía en muy alta estima. Esa vez me preguntó qué me habían parecido y pues yo les di una calificación de ocho, la presentación y poca variedad de salsas tuvieron mucho que ver. Él se sintió ofendido…

No sé cual sea la moraleja de la historia, aún hoy en día me llegan informes de que sigue diciendo pestes de mí. Últimamente he estado pensando en eso, tratando de aprender algo de lo que pasó y no cometer el mismo error de nuevo. No he llegado a mucho, creo que en algún momento el buscó una amistad (¿verdadera?) conmigo y por muchos pequeños malentendidos sintió que lo rechazaba… horriblemente. Creo que cuando sintió que le grité se afectó su “orgullo”. Mi amigo todavía lo ve con frecuencia, ha tenido oportunidad de conocerlo mejor y me dice que no le está cayendo muy bien, que es lo que podríamos denominar un “bully”. Platicando con algunos compañeros de aquella época es inevitable que salga el tema de vez en cuando y ahora me entero que mi conocido nunca habló de esto con nadie. Me doy cuenta de que está afectado, realmente no lo puede olvidar siendo que sucedió hace años. Y yo todavía no entiendo por qué.

Es muy cansado cuando algo así pasa, particularmente haber estado en la posición de mi amigo donde se tiene una relación en buenos términos con dos personas que no pueden estar juntas. Creo que este sujeto de alguna u otra forma quiere manipular a las personas, no sé qué pueda ganar. No me arrepiento de haberlo mandado al carajo y aún así todavía soy capaz de ver que hay algo bueno en él, como dicen por ahí toda persona vale algo. Muy a mi pesar nuestra amistad quedó en obra negra.

El Podcast de los Archienemigos

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En donde hablamos de los enemigos, una pregunta de chismógrafo, nos interrumpe un invitado especial y pedimos pizza.

Nos acompañan elcrayon, choch3, chavaluria, Mrpinkham, prozak, andresthejeff y kwz.

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