Yo sé que sabes que no estoy diciendo la verdad

I know You know that
I’m not telling the truth
I know you know they
Just don’t have any proof
Embrace the deception, learn how to bend
Your worst inhibitions,
They will Psych you out in the end

Pues nunca he brillado por mi capacidad para enfrentar y lidiar con las personas, mucho menos para convencerlas de algo y no digamos ya para manipular a los demás. Sin embargo en más de una ocasión he quedado muy sorprendido al ver los resultados que se pueden obtener simplemente con decir las palabras correctas o mostrar alguna actitud en particular en el momento adecuado.

Al vivir en sociedad hay veces que la mejor opción es mostrarse cortés e interesado en los demás, a pesar de que no nos caigan muy bien o estemos pasando tiempo con ellos (en algún transporte, en el trabajo, en una fiesta) por puro “no hay de otra”. Yo no sabría decir qué tanto ese proceder es mentir y qué tanto sea el comportamiento podrido al que la sociedad nos ha ido arrastrando y que requiere para seguir funcionando y sorbiendo nuestras almas.

Cuando hay alguien con quien no nos llevmos bien o que ya sabemos que anda buscando cualquier oportunidad para humillarnos, hacernos enojar o lo que sea, es común que nos aconsejen intentar un acercamiento más amable a la persona en cuestión y quien sabe, igual y hasta acabamos siendo amigos. Yo sé que suena increíble o, cuando menos, bastante improbable. Pero a mi me sucedió una vez: de un pleito nació una amistad.

No voy a entrar en detalles porque se haría eterno, pero les diré que la lección que aprendí es que si conviene tratar de entender al prójimo y suavizar las cosas. Para cuestiones mas peliagudas pues también hará falta ocultar nuestras verdaderas intenciones y mantener el autocontrol bajo cualquier circunstancia. Si estaban poniendo atención, ya se dieron cuenta que es de los consejos más básicos que dan muchos libros y materiales que existen para ayudar a mejorar tu trato con las chicas. Y es que en realidad nadie quiere lidiar con dramas, escándalos y estafas. Como bien dice el dicho, se atrapan más moscas con miel que con vinagre. Y esto aplica para todos los ámbitos.

Ahora bien, aunque yo ya soy un perro muy viejo como para andar aprendiendo nuevos trucos no suelo ser muy sociable, eso de manejarse a uno mismo y a los demás para obtener el mejor resultado posible en cualquier escenario es algo que en el fondo me fascina (si, ya me recomendaron mucho ver “Lie to Me”). Ver a alguien aplicar esas técnicas, ya sea de manera consciente o inconsciente (porque sí, el don de gentes sí existe), tanto mostrándose a uno mismo como una persona de lo más afable como ejerciendo intimidación sin pestañear, es algo que no me canso de ver. Aunque muy difícilmente lo aplique en la vida real, claro.

Yo vi la de “Catch me if you can” con mucho interés, y se las recomiendo para que analicen lo sencillas que pueden ser esas pequeñas *estafas* sociales.

Por eso siempre me interesan las historias de los granes ladrones y estafadores. Gente que con su comportamiento y pocas palabras logran crear un aura de misticismo a su alrededor. En algún podcast ya comenté algo acerca de pequeñas *estafas* que se pueden hacer en la vida diaria para sacar alguna pequeña ventaja. Quizá tenga algo que ver con que desde niño vi a mi papá sacarse de la manga trucos como esos o que tiendo a estar muy a la defensiva y siempre intento analizar la manera en que la gente me trata para ver si por ahí no me estaban queriendo estafar de alguna manera. Tal vez por eso me dicen que soy un poco *agresivo* ¿? en mi trato.

¿Es todo esto inmoral, poco ético? ¿Cuándo un pequeño truco se convierte en hipocresía o engaño *real*? pues la verdad corresponde a cada quien decidirlo y portarse de acuerdo a sus principios. Por ejemplo vi el caso de una persona que le hablaba bonito a la chica del comedor de la empresa y, cuando ella le estaba sirviendo, él le guiñaba un ojo y ella le ponía algún extra. Y cositas así.

¿Se puede vivir creando alrededor de uno mismo una serie interminable de engaños y aún así hacer el bien? Yo ignoro si se puede en la vida real pero sí que se puede en la TV. Hace tiempo vi el piloto de un programa que se llama “Psych” y al ir viendo de qué se trataba (y aunque no pase de una comedia dominguera aguada que por alguna razón ya llegó a las seis temporadas) me interesó mucho la idea. A grandes rasgos se trata de un tipo que es muy observador y, leyendo o viendo en las noticias reportes de crímenes, suele llegar a alguna conclusión que revela la clave del misterio así que llama a la policía constantemente para dar información que, aunque estaba a simple viste, no era del todo evidente. Hasta que un día la policía considera su comportamiento bastante sospechoso y lo quieren acusar de complicidad. Así que no le queda más que decir que tiene poderes psíquicos y seguir adelante con esa mentira para obtener diversión y beneficio, pues se conierte en “asesor psíquico” oficial de la policía, ayudando a resolver un caso distinto en cada episodio.

Y como es mi costumbre, ya me extendí de más. Recuerden siempre buscar intenciones ocultas y mostrar el lado amable (o intimidante) que la ocasión amerita. Aunque cueste trabajo y sea socialmente incorrecto, no siempre conviene ser 100% transparente: no todos decimos siempre la verdad pero tampoco mentimos siempre.

¡Hasta la próxima! (si es que hay próxima…)

Ah y estúdiensen aunque sea poquito la teoría del juego.

No surprises

Sin agua no vivirias ni una semana. Sin aire no durarias más de tres minutos. No es casualidad, que las cosas más importantes para la vida, sean transparentes.

Gracias a esa propiedad, podemos identificar rápidamente cuando alguna de estas sustancias tiene alguna contaminación. Y así podemos decidir si queremos que interactue con nosotros, o no.

Tema de la semana: Transparencia

Ok, hablemos con sinceridad. Los rumores sobre la muerte de este blog han tenido mucho de cierto. A mi me divierte mucho la dinamica de los colectivos, asi sean tan bizarros como el colectivo tostador o tan mamados/odiados como el difunto Recolectivo. Pero la energia vital de este rinconcito del internetz se ha agotado o algo. A mi la verdad no me cuesta nada venir a poner el tema de la semana, es mas hasta es mas terapéutico que hablar solo.

Pero en estas tres o cuatro semanas que lleva el blog sin cambio de tema he visto que muchos han posteado y no ha estado tan mal, asi que aqui estoy de nuevo, abriendo el telón una vez más.

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