Día Uno:

Torturar es mi placer más grande, ver morir a manos mías a una persona inocente es un éxtasis total. Empecé hace ya mucho tiempo con esto y les diré que nadie jamás me va a detener, sólo puedo detenerme yo mismo y obviamente no es algo que quiera. Confieso que antes me daba miedo ser descubierto y que me lincharan o que me atrapara la policía, pero ahora disfruto muchísimo el que en el país donde vivo, esto sea cosa de todos los días, los policías están más preocupados por no ser los próximos ejecutados que en capturar a un asesino como yo. Han sido tantas personas, han sido tantas maneras diferentes y con orgullo puedo decir que yo he sido uno distinto cada vez que salgo a matar. Sé que hay más como yo, lo puedo sentir. A los que se nos parecían, los atraparon porque su amor al matar no era auténtico, sino una consecuencia de algún trauma o enfermedad, eran sólo idiotas inadaptados. Pero no yo, no los otros como yo que nos adaptamos PERFECTAMENTE a la sociedad, le sonreímos a la gente, paseamos a nuestro perro, tenemos un empleo y salimos con amigos. El primer paso para llegar a ser un asesino como yo es entender que nos han criado obligándonos a repetir “No matarás” pero que eso es basura. Lo único que le sobra a este mundo son sus malditos humanos y yo le haría un gran favor dejando de respirar, pero sé que puedo hacer una labor aún más grande. No tengo ningún remordimiento por lo que hago, sé que a las demás personas les puede parecer enfermo o aterrador, pero es porque dejaron que alguien más envolviera su mente en sueños color rosa y pendejadas que los tendrán contaminando aún más este maravilloso planeta. Un momento…
Ya regresé. Fui a cortarle un par de dedos a mi última víctima. Yo antes no entendía por qué en las películas el villano se tarda tanto en sacarle la mierda al protagonista (y luego el protagonista se aprovecha de eso para darle un giro al final) pero es en verdad un deleite regresar para encontrar cada vez más cagada de miedo a la pobre inocente niña de ocho años que su único delito fue el haber nacido de una madre estúpida y descuidada. Nuestro mundo merece gente mejor, nuestro mundo era perfecto antes de que llegáramos a chingarlo de todas las maneras que se nos ocurrieran. Esa gente no debió llegar aquí, esa gente no merece nada, ni respirar. Soy un justiciero y me vale verga si me recuerdan como lo que sé que soy o como un monstruo porque son incapaces de darse cuenta de la realidad.

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Pasó el día de hoy, o el de ayer, o el día menos esperado.. sucedió tan rápido, en fracciones de segundo…. Simplemente te olvidé, simplemente estoy muerto.

I kill you

Abrí los ojos y vi todas esas caras que estaban a mi alrededor
introducían bisturìs y otros instrumentos en mi espalda,
sustituìan partes de mi cuerpo  con partes mecànicas.
El dolor y el enojo me hicieron levantarme de la mesa que estaba helada
como esas donde ponen a los muertos.
Mi cuerpo era diferente, mis brazos no eran mis brazos y mi fuerza habìa incrementado
Tome a una de esas personas y estrelle su cabeza contra la pared.
Salte sobre la otra persona y le abrí el cráneo por la mitad, hasta ver su masa craneoencefàlica
(Siempre quise ver una así de cerca)
Después salí del cuarto para huir del lugar pero cuando mire hacia otro cuarto
vi a dos personas platicando, me miraron y con mucha seguridad rieron y siguieron charlando
Entre a la habitación y tome a uno de ellos y comencé a golpearlo en el rostro hasta desfigurarlo, el otro seguía sentado en su sillón reclinable, tan cómodo y fumando un puro.
Comencé a golpearlo con el cuerpo sin vida de su amigo cuando de repente le escuche decir:
¡Pegas como niña!
Seguí golpeándolo hasta que quedo todo embarrado en su cómodo sillón.
Salí del cuarto con prisa, salte por una ventana que me llevaba a otra ventana que me llevaba a otra ventana
y entonces me desperté.
Así fue como me convertí en una asesina con superfuerza y mitad androide.
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Les dejo un video de una canciòn que estaba de moda  cuando lores estaba en la secundaria.
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